VISIÓN

Actualmente vivimos una gran estado de bienestar, con muchos aparatos tecnológicos que nos facilitan las tareas y que nos resuelven trabajos pesados. Contamos con unos medios de transporte muy rápidos y tenemos a nuestro alcance una gran cantidad y variedad de alimentos elaborados que facilitan nuestra vida cotidiana.

 

Sin embargo toda esta calidad de vida está teniendo un precio muy elevado, pues son muchas las cargas que nuestro organismo soporta: contaminantes en el aire, dióxidos, hidrocarburos, productos químicos sintéticos en la comida y en el agua, conservantes, colorantes azoicos, alimentos refinados, azucarados y desvitalizados, formaldehídos en los cosméticos, contaminación electromagnética, amalgamas y metales pesados, residuos medicamentosos, disolventes, etc.

Todas estas cargas tóxicas llevan a muchas personas a manifestar trastornos poco definidos, y han modificado y creado nuevas patologías, problemas gastrointestinales, enteromicosis, intolerancias alimentarias, alergias, exceso de peso, dolores de cabeza, que colaboran como coadyuvantes en muchas enfermedades.

 

La medicina convencional ha logrado unos grandes avances en el tratamiento de las enfermedades agudas y en la cirugía, sin embargo, el tratamiento de las enfermedades crónicas se resuelve con medicamentos de síntesis química que producen muchas complicaciones, contraindicaciones e incluso con medidas iatrogénicas o dañinas, y en muchas ocasiones los pacientes consideran insatisfactorios los tratamientos.

 

Desde las terapias naturales concebimos la salud desde una visión holística e integral, donde la enfermedad no es solo un fenómeno localizado, donde los procesos patológicos no son independientes, ni están desconectados con la economía general del cuerpo, creemos que la persona es una unidad.

 

Está claro que la visión mecanicista del cuerpo no da explicación a esta concepción, es la concepción de que existen dispositivos que carecen de nexo automático con los órganos y con el sistema nervioso, y sin embargo se hallan sometidos a estos mismos mecanismos coordinadores. Nos referimos a la psique y a los tejidos "libres", como las reacciones del medio humoral, que obedecen y parecen actuar bajo el estímulo de lo que llamaríamos fuerza vital o bioenergía, en la concepción china se le denomina Qi, podríamos hablar de corrientes bioelectromagnéticas que muestran resonancia a influjos físicos y no físicos.

 

INTEGRACIÓN

El organismo posee unas potentes fuerzas de autocuración, la VIS MEDICATRIX NATURAEque es un aspecto de la ley universal de la conservación de la energía. El organismo posee un sistema de regulación impresionante, que compensa las influencias toxémicas más altas y de forma continuada. La enfermedad, en muchas ocasiones, aparece como consecuencia de malos hábitos alimenticios y conductuales, que provocan un debilitamiento del sistema inmune y de la homeostasia interna.

 

Las terapias naturales permiten abordar pacientes con enfermedades crónicas que hasta ese momento recibían un tratamiento meramente paliativo, en vez de curativo. Este abordaje integral, combinando tratamientos convencionales con terapéuticas complementarias, potencia los resultados enormemente. Porque los procesos están orientados a la restitución de la salud, incluyendo una valoración global y personalizada de las causas que originan un determinado trastorno.

 

Está claro que la labor de los profesionales de la terapias naturales es complementar e integrar sus tratamientos con la medicina convencional, pues está aporta una gran cantidad de métodos diagnósticos, métodos paliativos, tratamientos sintomatológicos, cirugía, trasplantes, medicina de urgencia, técnicas traumatológicas, que son imprescindibles en muchos casos.

 

Terminamos recordando que las Terapias Complementarias que aplicamos NO SUSTITUYEN, NI EXCLUYEN la atención y/o EL TRATAMIENTO MÉDICO O FARMACOLÓGICO CONVENCIONAL prescrito por profesionales sanitarios.